Esta es la historia de aquellos que pese a su corta edad se jugaron la vida contra el dictador chileno Pinochet en los años 80, dentro del movimiento contra la dictadura los estudiantes de secundaria jugaron un importante papel que en el documental queda reflejado. La reseña del documental:
A raíz del fallecimiento del ex Dictador chileno Augusto Pinochet, el 10 de diciembre de 2006, las voces en Chile se alzaron tanto en tono festivo como de profundo malestar y vacio. Los antagonismos en Chile en cuanto a la visión del período de 17 años con Pinochet al mando, desde que en el año 1990 quedara confirmado el regreso a la democracia, son, ya desde la base, irreconciliables. Yo no me alegro por el mal de otros ni por el sufrimiento de otros por eso no me alegro de que Pinochet haya muerto ni me alegro de que su familia este sufriendo por su muerte. Yo sí me habría alegrado si antes de morir se le hubiera juzgado y condenado a unos buenos años en prisión. No porque eso lo hubiera hecho sufrir sino que porque eso habría representado un triunfo de un valor superior como lo es la justicia. Sí me voy a alegrar cuando los crímenes pasados encuentren culpables y hayan sanciones y sí me voy a alegrar cuando los políticos de derecha que gobernaron con Pinochet hagan un mea culpa moral por lo sucedido. Siempre se dice que hay que perdonar pero es imposible perdonar cuando nadie pide perdón.
Última Decisión De Salvador Allende El documental nos lleva a las últimas horas trágicas del presidente chileno Salvador Allende, considerado uno de los ultimos democratas del siglo XX. El director chileno Patricio Henriquez, ilustra magistralmente en este documental cómo las Fuerzas Armadas de Chile, dirigidas por el finado Pinocho, bombardearon el Palacio Presidencial el 11 de septiembre de 1973, acabando de este modo con el presidente Allende, fruto de un proceso electoral.
Tras 25 años al frente de las Fuerzas Armadas de su país, el 11 de marzo de 1998, el ex-dictador Augusto Pinochet decide retirarse a un puesto creado por él mismo a su medida: el de senador vitalicio sin haber pasado por las urnas. Partiendo de este hecho, el documental analiza la figura del último dictador latinoamericano que, con 82 años se resiste a abandonar la política de su país y desde su escaño sigue invadiendo el sueño de los chilenos. Los testimonios del escritor Antonio Skármeta, autor de "El cartero de Neruda" y de la viuda de Salvador Allende, Hortensia Bussi, entre otros, desvelan los sentimientos que despierta entre el pueblo chileno la nueva situación del anciano dictador.
En 1972 Fielding Pierce (Billy Crudup) es un joven guardacostas que se encuentra locamente enamorado de Sarah Williams (Jennifer Connelly). Ambos se prometen amor eterno, pero un terrible atentado con coche-bomba, en Minneapolis, hace desaparecer a Sarah, una activista, que lucha contra la intervención norteamericana en Chile, durante la dictadura de Pinochet. Diez años más tarde, convertido en un hombre maduro es un respetable fiscal de Condado en Chicago que vive con su novia y que se enfrenta al idealismo de los años pasados e intenta afrontar sus aspiraciones, viéndose envuelto en un torbellino emocional, en el que empieza a tener las sensación de que el fantasma de su amada está presente en su vida.
CRÍTICA: (comentario personal) Drama romántico atractivo, bien interpretado y con un original planteamiento, ya que confronta la idea del auténtico amor (que sería imperecedero y trascendería al discurrir de los años e incluso a la propia muerte) con la ética y el compromiso político. Crudrup, encarna a un joven político (Fielding Pierce) que siendo de orígen modesto, logró estudiar en Harvard y tras una brillante carrera como abogado y fiscal, presenta su candidatura al Senado. No oculta que su máxima ambicion es llegar a ser presidente y entiende que ello sería la lógica culminación del "sueño americano", algo que el ve perfectamente compatible con la ética política. Diez años antes, conoce a una joven católica, de la que tras un inmediato flechazo, se enamora locamente y se juran amor eterno.
Sarah, tiene una visión radicalmente diferente de la realidad política y es una activista que trabaja intensamente en grupos que se oponen al intervencionismo norteamericano en otros paises (muy especialmente en Chile) y que aunque corresponde apasionadamente al amor de Fielding, le advierte que va a ser absorbido por los engranajes de una maquinaria cuya podredumbre no tiene remedio. A la par que se acercan emocionalmente, se separan politicamente, hasta que finalmente su amor es arrojado, como un sacrificio, en la hoguera de sus ambiciones. El compromiso de Sarah con grupos religiosos católicos que apoyan a la disidencia chilena, culmina en el atentado con que da comienzo la película.
Aunque Fielding aparenta haber rehecho su vida (vive con otra novia y tiene un envidiable futuro profesional), dista mucho de ser feliz ya que se encuentra atormentado por complejos de culpa (sabe que lo que está haciendo no sería del agrado de su antiguo, e inolvidable amor), pero sobre todo, porque comienza a percibir la omnipresencia de Sarah. En muchas situaciones aparenta verla...oirla...casi tocarla. ¿Es el fantasma de Sarah?...estas ideas le envuelven, continuamente y se nos pesentan en frecuentes flashbacks del amor que compartieron.
La película discurre con continuos zigzags entre el presente (1.982), que se nos expone en colores austeros y el principio de los setenta, que se nos muestra saturado de colores brillantes y energia. Podría decirse que la película trata de este contraste: la gran vitalidad de nuestra juventud, que aunque dure pocos años, permanece en la memoria para siempre. Crudup y Connelly realizan una esplédida interpretación. Hay una escena (2-3 minutos), entre ambos, que discurre en el metro, tan cargada de realismo que nos hace sentirnos como voyeurs. Por su intensidad dramática, cabe resaltar la escena en la que Fielding se derrumba tras recibir una "extraña" llamada telefónica. Otras, no pueden mencionarse sin desvelar el final. Con el tiempo he aprendido a apreciar las películas que te permiten interpretar el final. Esta es una de ellas.
Keith Gordon es uno de los mejores directores de los 90, poseyendo una breve pero sólida y meritoria obra. Destacaríamos su clásico film de culto antibelicista "A Midnight Clear" ("En la línea de ataque", 1.992) y su adaptación de la obra de Kurt Vonnegut "Mother Night" (En su propia trampa", 1.996), ambas consideradas entre las 15 ó 20 mejores películas americanas de esa década.
Puede que "Resucitar un amor", sea su mejor trabajo, ya que es una de esas películas que se van metiendo dentro de tí, conforme la ves y logran permanecer en tu mente en los días siguientes. Desde luego, si que es su mayor reto, especialmente en términos de complejidad narrativa: la alternancia continua entre los idealistas años 70 y los agresivos y oportunistas 80 y la compleja exposición del conflicto interior que vive su angustiado protagonista.
Y por último una frase para recordar: "Tomé una decisión...decidí olvidarte...¡Dios creí que podría hacerlo!..."
Historia de los Trueba, una numerosa y turbulenta famila chilena de clase alta que, a lo largo de tres generaciones, experimentarán los cambios producidos en su país durante casi un siglo. Con su patriarca angustiado y sus mujeres clarividentes, todos los miembros de la familia trazan sus vidas desde finales del siglo pasado hasta los violentos días del golpe que derrocó al gobierno de Salvador Allende en 1973.
Filme que revive uno de los episodios más dolorosos para Chile.
Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, en que Pinochet derrocó al presidente socialista Salvador Allende, Edelstam visitaba diariamente el Estadio Nacional de la capital convertido en una enorme cárcel por donde pasaron 12 mil opositores, algunos de los cuales murieron y otras fueron torturados.
Después de la muerte del presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, la Junta Militar comenzó una sangrienta persecución contra todo aquel que se percibiera como amenaza al nuevo gobierno de Pinochet. Gente asesinada en las calles, en sus hogares y en sus trabajos. Miles estuvieron presos en el Estadio Nacional. El estadio de fútbol en Chile se convirtió en un campo de concentración donde la gente fue brutalmente torturada y asesinada.
Miembros de las fuerzas armadas de Chile tenían bloqueado el acceso al Estadio. Nadie más podía entrar, sólo los condenados a la tortura y a la muerte. Los embajadores y diplomáticos tenían prohibido el acceso. Usando su ingenio, carisma y determinación, Edelstam convence a los militares que lo dejen entrar.
Edelstam, junto con otros diplomáticos decididos a tomar parte en el conflicto, salvaron a miles de chilenos y uruguayos de ser asesinados por los militares.
El embajador Edelstam aparecía en el Estadio Nacional casi todos los días en un Mercedes negro, vistiendo un impecable traje negro. Una figura que impresionaba mientras caminaba entre la multitud concentrada afuera del estadio. Madres, padres, hijos, hermanos, todos imploraban saber algo de sus familiares. Edelstam sentía el dolor ajeno: esto le daba fuerza y determinación para seguir adelante.
Edelstam sacó a mucha gente del estadio con vida. En una ocasión, se organizó junto con otros embajadores para salvar a 40 uruguayos que serían ejecutados. Lo lograron, pero el oficial que permitió sacar a los prisioneros, fue asesinado al día siguiente.
Sinopsis Un norteamericano, de la clase media alta, acude a Santiago de Chile al haber desaparecido su hijo en los turbulentos días del golpe de estado del dictador Pinochet. Una vez en Chile, comienza su patética búsqueda en compañía de su nuera, cayendo en la cuenta de que su país está implicado en dicho golpe. Ante este hecho, su pensamiento político varía sustancialmente.
Elías Almendros, un joven aristócrata y apasionado por la patria debe tomar una decisión. No es fácil seguir un camino. Su familia tiene un valor crucial en su existencia, sin embargo su ímpetu aventurero lo impulsa a tomar la senda que le dejará una huella insospechada en el transcurso de su vida. Además el amor no siempre se da fácil y Elías sabe que con su decisión, muchas piezas pueden moverse en el puzzle de su vida. Está profundamente enamorado de Verónica, su prima y a la vez novia de su mejor amigo Vicente. Un amor prácticamente imposible, el cual depara una sorpresa que ni Elias ni Vicente esperaban recibir.
Elías opta por la patria, y decide partir al frente de batalla casi en la frontera con Perú. Su hermano Diego ya lleva algún tiempo como soldado y espera encontrarlo en el frente. Para Chile cada hombre es importante y la lucha por defender la soberanía no da tregua.
Gabriel Suárez (Pablo Macaya) tiene sed de venganza. Su familia fue víctima de un grave hecho hace algunos años y él está decidido a poner en alto el nombre de los suyos. Apenas logra salir de la cárcel, inicia la búsqueda de Jiménez (Sebastián Layseca), quien le ha causado el daño a su familia.
Será una dura prueba del destino. Cerca están los días en que comience a derrumbarse el imperio que por años ha mantenido José Luis Echenique en La Querencia. La llegada inesperada de un forastero, el obrero calichero Manuel Pradenas pondrá en jaque la vida de esta hacienda tradicional del campo chileno del 1920 y de uno de los tesoros más preciados del patrón: su matrimonio con Leonor Amenábar. La Señora Echenique, acompañada de sus tres hijos: Ignacio, Luis Emilio y Teresita, vivirán días agitados cuando en el fundo comiencen a llegar una serie de personas y se sucedan algunas extrañas situaciones que echarán por la borda la vida familiar basada en costumbres y valores rígidos que El Señor de la Querencia cuida de manera acérrima. La mama Bernarda está muriendo. Ella ha sido durante años quien veló por el cuidado de los Echenique. Con su muerte comenzarán a develarse los antiguos secretos y nada devolverá la calma al lugar. Manuel Pradenas, su hijo, intentará llegar a despedirse pues fue alejado de su madre siendo aún muy pequeño. Pero no alcanzará a cumplir su deseo por lo que el resentimiento y el dolor aumentarán. Sobre todo, cuando se entere de que la razón por la que fue desterrado de La Querencia fue para ocultar que él es el verdadero hermano de José Luis Echenique.
Entonces La Querencia comenzará a vivir días caóticos. El poder del padre autoritario y cruel se irá desmoronando al igual que su relación matrimonial y todo el clan Echenique- Amenábar comenzará a cuestionarse la vida que ha llevado. El descubrimiento del amor verdadero, al conocer a Manuel, será para Leonor una encrucijada de la que no podrá escapar. Ella nunca sintió algo así por un hombre y ni la ira de “El Señor de la Querencia” podrá impedir esta pasión. capitulo 41
Será una dura prueba del destino. Cerca están los días en que comience a derrumbarse el imperio que por años ha mantenido José Luis Echenique en La Querencia. La llegada inesperada de un forastero, el obrero calichero Manuel Pradenas pondrá en jaque la vida de esta hacienda tradicional del campo chileno del 1920 y de uno de los tesoros más preciados del patrón: su matrimonio con Leonor Amenábar. La Señora Echenique, acompañada de sus tres hijos: Ignacio, Luis Emilio y Teresita, vivirán días agitados cuando en el fundo comiencen a llegar una serie de personas y se sucedan algunas extrañas situaciones que echarán por la borda la vida familiar basada en costumbres y valores rígidos que El Señor de la Querencia cuida de manera acérrima. La mama Bernarda está muriendo. Ella ha sido durante años quien veló por el cuidado de los Echenique. Con su muerte comenzarán a develarse los antiguos secretos y nada devolverá la calma al lugar. Manuel Pradenas, su hijo, intentará llegar a despedirse pues fue alejado de su madre siendo aún muy pequeño. Pero no alcanzará a cumplir su deseo por lo que el resentimiento y el dolor aumentarán. Sobre todo, cuando se entere de que la razón por la que fue desterrado de La Querencia fue para ocultar que él es el verdadero hermano de José Luis Echenique.
Entonces La Querencia comenzará a vivir días caóticos. El poder del padre autoritario y cruel se irá desmoronando al igual que su relación matrimonial y todo el clan Echenique- Amenábar comenzará a cuestionarse la vida que ha llevado. El descubrimiento del amor verdadero, al conocer a Manuel, será para Leonor una encrucijada de la que no podrá escapar. Ella nunca sintió algo así por un hombre y ni la ira de “El Señor de la Querencia” podrá impedir esta pasión.